sábado, 4 de septiembre de 2010

¡Qué cabeza!

¿Porqué a Van Gogh le obsesionaban -o le gustaban- tanto los girasoles? En el cuadro "Cabeza de girasol" seguramente, al desprender las flores del resto (hojas, tallo) y centrarse sólo en lo que llama "cabeza";nos da la pista. No es la belleza en sí, porque para ello,seguramente sería mejor un campo de girasoles, o las flores con las hojas y ramas, o la flor tras la oreja de un muchacho, y hablando de oreja, ¿no es cierto que no se la cortó por loco sino por demostrarle algo a su amigo Gauguin, otro genio de la pintura? Claro que muchos prefieren el facilismo de creerlo demente por eso. ¿Demente? No, era un prodigio y tales son sus obras. La cabeza del girasol, en efecto es una maravilla de la naturaleza. Y un interesante símbolo, ¿no es una flor hecha para seguir al sol? Y para seguir con tanta pasión una idea, una fuerza que quizás a otros desintegre o deje ciego (como quedaríamos nosotros si se nos ocurriera hacer lo que hacen los girasoles), ¿no es preciso acaso hacerlo con todas las neuronas, toda la energía, toda la capacidad del cerebro? ¡Qué cabecita apasionada! solían decirnos antes, condescendientemente desde luego, nuestras abuelitas. Pensaban, claro, que la pasión se va con la juventud. No siempre es cierto, y a eso llamaban madurez. Al final lo único que se va es la juventud, y no tenemos tiempo para llorarla. Lo que hacemos es vivir y si supiéramos pintar como lo hacía Van Gogh, seguramente lo haríamos. Su obsesión por los girasoles no era gratuita. Son flores extraordinarias, y tuvieron que florecer indeciblemente indefinidamente infinitamente, hasta encontrar quien plasmara a pincelazos esa vida vegetal arrebatada, ese grito de alegría al cielo: Van Gogh.

1 comentario:

  1. Amandita!!!, cómo es posible que una periodista actual y bien contemporanea no sepa defenderse con la tecnelogía y si en la cocina?? jajja. Noo amiga, està muy bueno y entretenido el blog, con noticias de primera (Pensaba que el toten no habìa llegado vivo a España jajjaja)

    Un fuerte abrazo y sigo paseando un rato por estos lares.

    Andrea

    ResponderEliminar