miércoles, 1 de diciembre de 2010

¡Iporâ la defensa de ña Hilaria Clinton y la embajadora en Paraguay!

Acá en Paraguay tenemos una frase para calificar la "defensa" arrogante de ña Hilaria Clinton y sus huestes ante el escándalo provocado a medida que salen a luz los documentos "secretos" del espionaje diplomático. Dijo ella (y en Paraguay, la embajadora de su país dijo lo mismo como una lorita que se aprendió de memoria el texto) que es "riesgoso" el "robo" informático de tales documentos. Pilatos se queda a la altura de un poroto, porque en vez de intentar al menos una explicación (o mejor, un pedido de perdón al mundo) se lava las manos. ¡No matéis al mensajero!
Pero bueno, apenas saltaron en las redes informáticas la respuesta de Hilaria Clinton (con razón el marido aunque sea se buscaba alguien que se la chupe) rasgándose las vestiduras porque salieron a luz los documentos, en Paraguay el comentario fue: "¡iporâ la idefensa!" La traducción literal es "¡qué linda su defensa!", lo que en realidad queremos decir es que así no vale, no es un pretexto, sino cortina de humo, y que con eso no nos engaña.
Seguramente quienes aún no despertaban del sueño dorado del "Tío Sam" ahora estarán pensando que siempre, siempre, Fidel Castro tuvo razón. Más allá de que comulguemos o no con su ideología. Y los muchos que entendieron siempre cómo se estiran los hilos de los fantoches y títeres en yanquilandia, aunque ni se soñaba con que alguna vez existirían pruebas. Pero ya salieron las pruebas a luz. Y ahora, son las bombachas y calzoncillos sucios de los poderosos del país del Norte los que se airean. ¡Ya era hora! Y a ver si les gusta su propia "medicina". Dicho sea de paso, aún quedan por salir, dice la empresa internética WikiLeaks, muchos documentos terroríficos. Que así sea, a ver si nos sinceramos bien de una vez y se acaban este tipo de porquerías.

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